La gama. Familias, tipos, medidas, materiales, colores y extras que de verdad fabricáis o vendéis, con sus referencias. Vale un catálogo en PDF, un Excel o la web actual. Lo que no esté en la gama no se podrá elegir, y eso es bueno: evita pedidos que no se pueden fabricar.
Las reglas. Medidas mínimas y máximas por serie, pesos por hoja o por módulo, combinaciones que no salen de fábrica, qué accesorio va con cada uso y qué cálculo hay que hacer: la fuente de una tira LED, los lux de una estancia, las posiciones de palé de una estantería, el despiece de una corredera. Suelen estar en un Excel de oficina técnica y en la cabeza del jefe de taller; se ordenan en un documento que firmáis antes de programar. Más en del Excel del fabricante al configurador web.
La tarifa. Precios por unidad, metro o módulo, extras, transporte y montaje por zonas, descuentos por distribuidor o por volumen. En el configurador la tarifa vive separada del código y la cambiáis vosotros desde el panel.
Los archivos. CAD, planos, fichas, fotos o muestras. No hacen falta modelos 3D: si hay CAD se aprovecha y, si no, se modela. Los perfiles no se modelan uno a uno, se construyen con sus secciones y responden a cualquier medida; las piezas complejas (carros, tiradores, bombas) se modelan o se adaptan de vuestros archivos. El modelado 3D y los materiales o acabados van aparte, de 30 a 120 € por pieza o acabado (o más).