La regla que nadie escribió
El descuento de cuatro milímetros vivía en la cabeza del jefe de taller, no en el Excel. Se programó el Excel. Los diez primeros pedidos salen cuatro milímetros largos.
Un configurador que calcula despiece, pesos y precio no se da por bueno porque el 3D gire bien: se da por bueno cuando cuadra con vuestros pedidos ya fabricados. Esta guía explica cómo se llega ahí, paso a paso.
Un configurador técnico se valida comparando lo que calcula con lo que vuestra oficina técnica ya ha resuelto a mano: pedidos fabricados, con su despiece, sus pesos, su kit de herrajes y su precio. Si en cada caso sale lo mismo, milímetro a milímetro y euro a euro, está validado. Si no, no lo está, por muy bonito que se vea.
Qué calcula y qué documentos saca lo contamos en la página del configurador técnico con despiece. Aquí va solo cómo se comprueba que no se equivoca.
Un configurador técnico que se equivoca en una medida es un perfil cortado mal, un vidrio que no entra y un distribuidor que deja de fiarse.
El descuento de cuatro milímetros vivía en la cabeza del jefe de taller, no en el Excel. Se programó el Excel. Los diez primeros pedidos salen cuatro milímetros largos.
Se actualiza el Excel de oficina técnica y nadie toca la web. Durante meses, los pedidos de la web salen con la regla vieja.
Se abren tres configuraciones normales, se mira que el 3D gira y se da por bueno. El caso raro, el de la medida mínima con el vidrio más pesado, no lo prueba nadie hasta que lo pide un cliente.
Todas estas escenas tienen el mismo origen: se publicó un configurador que calculaba «más o menos» lo mismo que el taller. Validar es sustituir el «más o menos» por «exactamente».
Un caso de prueba es un pedido real: sistema, medidas del hueco, hojas, vidrio y color, y al lado lo que dio vuestro taller: cada perfil con su medida, cada vidrio, el peso de cada hoja, el kit de herrajes y el precio. El configurador tiene que dar exactamente lo mismo.
Lo resolvéis vosotros porque el caso vale por vuestro método, no por el nuestro. Las diferencias son de tres tipos: el configurador se equivoca, la regla escrita está incompleta o el propio caso tiene un error. Las tres se aclaran antes de seguir.
| Caso | Qué se compara | Taller | Configurador | Resultado |
|---|---|---|---|---|
| 01 · Dos hojas, hueco 2.000 × 2.400 | Ancho de vidrio de cada hoja | 988 mm | 988 mm | Cuadra |
| 02 · Una hoja y un fijo, 1.600 × 2.100 | Peso de la hoja | 38,2 kg | 38,2 kg | Cuadra |
| 03 · Hoja al máximo, 1.500 de ancho | Aviso de límite | Se fabrica | Aviso: supera el máximo | Regla incompleta: el máximo era 1.500, no 1.400. Se corrige la regla. |
| 04 · Vidrio 10 mm, hueco 2.200 × 2.600 | Kit de herrajes | Kit hasta 60 kg | Kit hasta 80 kg | Error del caso: la hoja pesa 63 kg. El taller lo revisa. |
| 05 · Puerta empotrada en tabique de 70 mm | Aviso de tabique | No se admite | Aviso y arreglo propuesto | Cuadra |
La hoja de casos no se tira cuando se publica: se vuelve a pasar entera cada vez que se toca una regla o una tarifa.
Un programa genera cientos de configuraciones, las calcula sin abrir el navegador y comprueba en cada una una lista de condiciones. Si una falla, dice cuál y dónde. En el configurador de cocinas y armarios que tenemos en abierto, esas pruebas comprueban, entre otras cosas:
En un configurador de puertas o ventanas la lista cambia (límites por sistema, peso por hoja frente al herraje, espesor de tabique, paso libre), pero la idea es la misma: la máquina prueba lo que aburre y la persona prueba lo que sabe.
El configurador no va directo a vuestra web. Se publica primero en una dirección de pruebas, con clave, que no ve ningún cliente. Ahí lo usan oficina técnica, comercial y, si queréis, un distribuidor de confianza, con los pedidos que les entran esa semana. Lo que no cuadra se corrige y se vuelve a pasar por los casos. Solo entonces se publica en producción, es decir, en vuestra web. Esta fase es la «versión de pruebas» de la forma de pago: 40 % al empezar, 40 % con la versión de pruebas y 20 % en la puesta en marcha.
PASO 4 · VERSIÓN DE REGLASLas reglas (límites, descuentos, kits por tramo) y las tarifas viven separadas del código, con un número de versión. Cambiar un descuento de vidrio no obliga a programar nada; pero tampoco pasa a la web sin más: el cambio se hace primero en pruebas, se comprueba contra los casos y después se publica con un número nuevo. Así todos los distribuidores calculan con la misma versión al mismo tiempo.
En muchos proyectos la aceptación es una frase en un correo: «nos parece bien, adelante». En un configurador técnico tiene que ser una lista comprobable, escrita antes de empezar y firmada al terminar. El configurador está aceptado cuando todos los casos de prueba dan lo mismo que el taller, cuando las pruebas automáticas pasan sin ningún fallo, cuando el entorno de pruebas se ha usado con pedidos reales y cuando los documentos que salen (hoja de despiece, dibujo, lista de materiales, hoja de pedido) son los que vuestro taller y vuestros distribuidores van a usar, no unos parecidos.
La aceptación no cierra el proyecto: cierra una versión. Cada cambio posterior recorre los mismos pasos con una versión nueva.
En la demo abierta de cocinas y armarios (sin registro, con productos y precios de ejemplo) podéis provocar un aviso: poned una columna donde no cabe y veréis su motivo y el botón para arreglarlo.
Cuando una regla no se cumple, el configurador lo dice en pantalla: qué límite se ha pasado y por cuánto. Si hay una salida, la propone y se aplica con un clic. En el configurador de puertas correderas de vidrio que hemos desarrollado, un pedido con errores sin corregir no se puede enviar.
Si fabricáis carpintería, puertas, cerramientos, mamparas o mobiliario a medida, un configurador técnico con despiece convierte vuestras reglas en lista de corte, medidas de vidrio, pesos, kit de herrajes y hoja de pedido, en PDF, DXF y CSV. Y llega a vuestra web validado con el método de esta guía.
Los desarrollos parten desde 6.500 € para un configurador visual de una familia de producto; la mayoría de proyectos para fabricantes están entre 14.500 y 35.000 €, según catálogo, reglas e integraciones, más un mantenimiento desde 190 €/mes. El configurador técnico integrado es el nivel más completo, orientativamente entre 25.000 y 35.000 €. Aparte, por producto, el modelado 3D y los materiales y acabados, de 30 a 120 € por pieza o acabado (o más). Orientativo; el precio se cierra por escrito tras estudiar vuestro caso. El detalle está en precio de un configurador 3D.
La demo de cocinas y armarios está abierta, sin clave ni registro, con productos y precios de ejemplo: configurador.grup3d.es/cocinas. Más demos en todos los configuradores 3D.
En una videollamada de 30 minutos os contamos cómo un configurador técnico calcula el despiece, cómo avisa de los límites y cómo se compara con los casos del fabricante. Si traéis un pedido vuestro, mejor.
¿Preferís hablarlo? Llamadnos al 662 061 421 o escribid a grup3d@grup3d.es.
Es comprobar, antes de publicarlo, que calcula lo mismo que vuestra oficina técnica: las mismas medidas de perfil y de vidrio, el mismo peso, el mismo kit de herrajes y el mismo precio, en pedidos que ya habéis fabricado. No es «ver que el 3D se mueve bien»: es cuadrar números con pedidos reales.
Los suficientes para cubrir todos los sistemas y las situaciones al límite: la medida mínima, la máxima, el vidrio más pesado, el hueco raro. Como orientación, entre diez y treinta pedidos ya fabricados por familia de producto (cifra de ejemplo, no una regla). Los resuelve vuestra oficina técnica, porque el caso vale por vuestro método; nosotros los cargamos y comparamos.
Un programa que recorre cientos de configuraciones distintas sin abrir el navegador y comprueba lo que una persona no puede mirar una a una: que no falla nunca, que los módulos suman lo que mide el tramo, que ningún concepto se queda sin tarifa, que cada pieza está dentro de sus límites o que ningún frente choca con otro al abrirse. Se vuelven a pasar cada vez que se toca una regla.
Las reglas y las tarifas viven separadas del código, con un número de versión. Cuando cambiáis un descuento de vidrio, un límite de peso o un precio, el cambio se prueba primero, se comprueba contra los casos y después pasa a la web, y todos los distribuidores calculan con la misma versión.
Que los casos de prueba dan lo mismo que vuestro taller, que las pruebas automáticas pasan, que el entorno de pruebas se ha usado con pedidos reales y que vosotros lo dais por bueno por escrito. Hasta ese momento no se publica. Cada cambio posterior pasa por el mismo camino.
Los desarrollos parten desde 6.500 € para un configurador visual de una familia de producto; la mayoría de proyectos para fabricantes están entre 14.500 y 35.000 €, según catálogo, reglas e integraciones, más un mantenimiento desde 190 €/mes. La validación no es un extra: forma parte del proyecto. Más detalle en configurador técnico con despiece y en precio de un configurador 3D.
Lista de corte, medidas de vidrio, pesos y hoja de pedido con vuestras reglas.
Ver más →Cómo se ordenan fórmulas, límites y compatibilidades antes de programar.
Leer la guía →Los tres niveles, lo que va aparte, plazo y forma de pago.
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