El cliente no se imagina la puerta en su casa
La puerta de entrada es lo primero que se ve de una casa y se compra pocas veces. Con una muestra de color de cinco centímetros y la foto de catálogo de otro modelo, el cliente no se atreve a decidir. Lo aplaza, o elige la que ya ha visto montada.
Lo que se pierdeVentas que se enfrían entre la exposición y el correo con el presupuesto.



