El suelo se elige con una lama en la mano
El tono cambia con la luz, el veteado se repite o no según el formato y una lama sola no dice nada de cómo se verán veinte metros. El cliente elige con miedo a equivocarse y acaba en el tono más neutro o pide más muestras y más tiempo.
Lo que se pierdeDecisiones que se aplazan y gamas que se venden menos de lo que deberían.



