Estudios gratis que no se convierten
Muchas solicitudes web son curiosidad: alguien que ha oído hablar al vecino y quiere una cifra. Pero para darle una cifra seria hay que saber provincia, tejado, orientación y consumo, y eso exige llamada, visita o varias idas y vueltas por correo. El estudio cuesta lo mismo tanto si el cliente firma como si no.
Lo que se pierdeHoras técnicas regaladas a quien todavía no ha decidido nada.



