Una reforma que se decide con fotos de catálogo
El catálogo enseña baños de revista con ventana grande y seis metros cuadrados. El cliente tiene un baño estrecho, azulejo de hace treinta años y un plato de 140 × 80 que no sabe imaginar. Sin ver su ducha montada, con su color y su grifería, la decisión se queda en el aire y el comercial se va sin firma.
Lo que se pierdeVisitas que terminan en «ya os llamaremos» y presupuestos que se enfrían.



