Pedidos de envolventes con errores de medida
Alto por ancho, ancho por alto, con o sin fondo: en una llamada o en un correo escrito con prisa, las medidas se cruzan con facilidad. Y en una envolvente, veinte centímetros cambian dónde va la placa, cuántos módulos caben y si entra en el hueco previsto. El error se descubre cuando el armario ya está en el taller del cuadrista.
Lo que se pierdeUn cambio urgente con doble transporte y un cliente molesto.



