Toldo cofre de 4 metros extendido con lona de rayas verdes en el configurador 3D de toldos
EXTERIOR, METAL Y MOBILIARIO URBANO · DEMO ABIERTA
— PARA INSTALADORES Y TIENDAS DE TOLDOS

Configurador 3D
de toldos
para instaladores.

Un muestrario de trescientas lonas sobre el mostrador y un cliente que no consigue imaginar ninguna contra su fachada. Se lleva tres muestras a casa, vuelve dos semanas después y el sensor de viento se queda fuera. Con el configurador, ve su toldo extendido, con su lona y su salida, antes de pediros visita.

— LO QUE OS PASA

Trescientas lonas
sobre el mostrador
y ninguna en su fachada

Primera semana de abril en una tienda de toldos con dos equipos de montaje. A las diez entra una pareja con una foto del balcón en el móvil: cuarto piso, cuatro metros de ancho, sol de tarde. Abrís el muestrario y empiezan a pasar lonas. Ella quiere rayas verdes; él, gris liso para no cansarse. Ninguno de los dos consigue ver la lona contra su fachada de ladrillo, ni cuánta sombra darán dos metros y medio de salida a las seis de la tarde. Se llevan tres muestras dobladas y dicen que lo hablan.

Por la tarde toca medir en un chalet. El cliente ya ha decidido que quiere un toldo de brazos porque es el que tiene el vecino, pero su terraza no tiene ningún voladizo que proteja la lona y un cofre le iría mejor. Explicarlo lleva media hora y dos folletos. Luego el motor: mando, sí. ¿Sensor de viento? «Eso ya, si eso, más adelante.» Nadie le ha enseñado qué pasa con un toldo extendido cuando llega una racha fuerte y no hay nadie en casa.

En junio, con los montajes apuntados hasta julio, suena el teléfono: la pareja de las rayas por fin se decide, pero la comunidad pide el mismo color que el resto de la fachada y hay que volver a empezar con el muestrario. Y el cliente del chalet llama por un brazo doblado y una lona rasgada después de una tarde de viento. La temporada es corta, y cada visita que se repite ocupa el hueco de un montaje que ya no se hará este verano.

— DÓNDE SE ESCAPA LA VENTA

Los atascos
que reconoceréis
enseguida.

«Déjame llevarme unas muestras y lo hablamos en casa.»

Muestrarios enormes que no deciden nada

Un recorte de lona de diez centímetros no se parece a cuatro metros de toldo colgados de una fachada. Las rayas que en la tienda parecían alegres, en casa parecen de chiringuito; el gris que parecía serio, apagado. El cliente duda, se lleva muestras y vuelve otro día, o no vuelve y lo compra donde se lo enseñaron mejor.

Lo que se pierdeUna venta que se cierra en la segunda o la tercera visita, si se cierra.

«El sensor de viento ya, si eso, más adelante.»

Toldos que se rompen con el viento

El sensor de viento recoge el toldo solo cuando sopla fuerte, pero en el presupuesto es una línea más que sube el total y se tacha la primera. Meses después llega la llamada: brazo doblado, lona rasgada, cliente enfadado. La reparación la acabáis haciendo vosotros, a menudo a disgusto de los dos, y en plena temporada de montajes.

Lo que se pierdeSe pierde el extra al vender y el tiempo del equipo al reparar.

«Pensaba que taparía más.»

Medidas y salidas mal elegidas

El cliente pide la salida máxima porque más siempre parece mejor, o la mínima porque es más barata, sin saber qué sombra da cada una en su terraza. Con el toldo montado descubre que no cubre la mesa o que invade el paso. Cambiar la salida después del montaje es otra lona, otros brazos y otra visita que nadie quiere pagar.

Lo que se pierdeUn cliente insatisfecho con un toldo que está bien fabricado.

«¿Brazos o cofre? El del vecino es de brazos.»

Tipos de toldo que el cliente no distingue

Brazos extensibles, cofre, vertical o punto recto: para vosotros son cuatro soluciones distintas; para el cliente, cuatro nombres. Elige por lo que tiene el vecino o por precio, y el vendedor pasa la media hora de cada visita con folletos y gestos de las manos explicando dónde se guarda la lona o por qué un balcón pide punto recto.

Lo que se pierdeToldos mal elegidos y visitas que se alargan el doble.

«Tengo que enseñárselo a la comunidad antes de firmar.»

Decisiones que dependen de otros

En un piso, el toldo lo decide la pareja, lo aprueba la comunidad y a veces lo pide el administrador por escrito con el color exacto. En un bar, lo decide el dueño después de hablarlo con el socio. Todos quieren verlo antes de decir que sí, y lo único que hay para enseñar es una muestra doblada y un presupuesto con referencias.

Lo que se pierdeSemanas de espera que se comen la mejor parte del verano.

— HACED LA CUENTA

Lo que os cuesta
hoy, con
vuestros números.

En temporada, cada visita que se repite para volver a enseñar lonas ocupa el hueco de un montaje. Poned vuestros números y mirad cuánto cuesta.

visitas
h
€
COSTE MENSUAL DE LAS VISITAS REPETIDAS 0

€ al mes

Los valores son un ejemplo: cambiadlos por los vuestros. El cálculo es una multiplicación simple y no sale de ningún estudio.

— CÓMO SE RESUELVE

Cada atasco,
con su
solución.

Toldo cofre extendido en 3D con lona de rayas verdes y faldón recto, junto a una persona que da idea del tamaño
Responde a · Muestrarios enormes que no deciden nada

Ven la lona en un toldo entero, no en un recorte

Crudo, gris, verde o rayas; acrílico, poliéster o microperforado; faldón recto, ondulado o sin faldón. El cliente prueba cada lona sobre el toldo en 3D y compara hasta tres versiones lado a lado, con las diferencias marcadas. Cuando entra en la tienda, ya ha descartado casi todo el muestrario.

Lonas, tejidos y faldones en 3D con comparador
Resumen de un toldo de 4000 por 2500 mm con lona, motor, sensor de viento, precio orientativo y hoja de pedido
Responde a · Toldos que se rompen con el viento

El sensor de viento aparece con su ventaja y su precio

Motor con mando, sensor de viento y LED en los brazos se activan en el paso de automatismos: el cliente ve cuánto suma cada uno al precio orientativo y una etiqueta sobre el toldo en 3D le señala dónde va el sensor. Deja de ser la línea que se tacha al final y pasa a ser una decisión que toma en casa, sin prisa.

Automatismos con precio orientativo
Toldo en 3D a medio extender desde su cofre, con el control para extender y recoger y la salida en milímetros
Responde a · Medidas y salidas mal elegidas

Saben cuánta sombra tendrán antes de firmar

El cliente mueve el ancho y la salida, extiende y recoge el toldo con un botón y lee la superficie de sombra en los datos técnicos. Con las medidas activadas y la persona de escala, entiende si cubre la mesa o si invade el paso, y el pedido os llega con las medidas ya pensadas.

Extender y recoger con ancho, salida y superficie de sombra
Etiquetas sobre el toldo en 3D que señalan el motor, el sensor de viento, la salida y el cofre que protege la lona
Responde a · Tipos de toldo que el cliente no distingue

Brazos, cofre, vertical o punto recto, explicados sobre el toldo

El cliente cambia de tipo y el 3D cambia con él; las etiquetas sobre el modelo señalan cada pieza, y ve con sus ojos que el cofre guarda la lona protegida y el toldo de brazos la deja a la vista. Lo que antes era media hora de folletos se entiende girando el toldo en la pantalla del móvil o del ordenador.

Detalles y etiquetas sobre el 3D
El toldo en 3D con la lona elegida y su precio orientativo, tal como lo ve el cliente en la pantalla de su móvil
Responde a · Decisiones que dependen de otros

La comunidad lo ve en el móvil de quien lo pide

El cliente guarda una imagen de su toldo, descarga el PDF con precio o comparte el enlace con un QR para que el socio, la pareja o el administrador lo abran en su teléfono. Y si alguien duda de la salida, apunta el móvil a la terraza y ve el toldo a tamaño real con realidad aumentada.

Compartir por imagen, PDF o QR
— PRUÉBALO AHORA

Tocadlo
vosotros
mismos.

Con el toldo cofre, bajad la salida de 2.500 a 1.500 mm y pulsad «Extender»: la superficie de sombra de los datos técnicos pasa de 10 a 6 m².

Demo abierta, sin registro, con productos y precios de ejemplo. Está pensada para fabricantes, distribuidores e instaladores: si sois particulares podéis probarla igualmente, pero no vendemos el producto.

— INVERSIÓN Y SIGUIENTE PASO

Llegad a la próxima primavera con el muestrario en la web

Mandadnos la carta de lonas y la tarifa de motor y sensor: la cargamos en el configurador y veréis cómo lo decidiría vuestro cliente antes de pisar la tienda.

Desde 6.500 €

La mayoría de proyectos para fabricantes están entre 14.500 y 35.000 €, según catálogo, reglas de fabricación e integraciones. Mantenimiento y alojamiento desde 190 €/mes. Partimos de una base que ya funciona: no pagáis un desarrollo desde cero.

  • Qué incluyeEl configurador con vuestros productos, reglas y tarifa, integrado en vuestra web y en la de vuestros distribuidores, con formación para el equipo comercial.
  • PlazoEntre 3 y 16 semanas según el alcance; la fecha concreta va en la propuesta.
  • Forma de pago40 % al empezar, 40 % con la versión de pruebas y 20 % en la puesta en marcha.

¿Preferís hablarlo? Llamad al 662 061 421 o escribid a grup3d@grup3d.es.

— PREGUNTAS FRECUENTES

Lo que nos
preguntan.

¿Puede el cliente ver el toldo extendido y recogido?

Sí. El toldo se extiende y se recoge con un botón y también se puede dejar a medio abrir con un deslizador. Así el cliente ve el cofre cerrado en la fachada, el toldo a pleno rendimiento y todo lo que hay entre medias, con la lona y el faldón que haya elegido.

¿Qué tipos de toldo y medidas admite?

La demo incluye toldo de brazos extensibles, cofre, vertical y punto recto, con anchos de 2 a 6 metros y salidas de 1,5 a 3,5 metros. En vuestra versión se aplican vuestras reglas de fabricación: salidas máximas por tipo y por ancho, brazos disponibles y combinaciones que no fabricáis.

¿Cuánto cuesta un configurador 3D de toldos?

Orientativamente: los desarrollos parten desde 6.500 € para un configurador visual de una familia de producto; la mayoría de proyectos para fabricantes están entre 14.500 y 35.000 €, según catálogo, reglas e integraciones, más un mantenimiento desde 190 €/mes. Lo que más cambia el importe es cuántos tipos de toldo y cuántas lonas queréis cargar, si vendéis a través de tiendas con su propia área y su margen, y si el pedido tiene que entrar en vuestro ERP. Os damos una cifra cerrada tras ver vuestra tarifa.

Somos fabricante y vendemos a través de tiendas instaladoras, ¿nos sirve?

Sí. Cada tienda puede tener su área con su marca y su margen, y los contactos que entran por vuestra web se asignan a la tienda de su zona. La tienda enseña el toldo en 3D en el mostrador o en casa del cliente, y a vuestra fábrica llega la hoja de pedido con referencias.

¿Cómo ayuda a vender el sensor de viento y el motor?

El cliente los activa en el paso de automatismos, los ve sumados al precio orientativo y señalados con una etiqueta sobre el toldo en 3D. Es la misma conversación que tenéis en la tienda, pero el cliente la tiene sin prisa, en su casa, antes de decidir, y el extra deja de parecer un añadido de última hora.

¿Se ve cómo queda el toldo en la fachada del cliente?

Con el móvil, el cliente puede ver el toldo a tamaño real en su terraza con realidad aumentada, sin descargar ninguna aplicación. También puede girarlo en 3D, activar las medidas y la figura de escala, y guardar una imagen para enseñarla a la comunidad o al administrador de la finca.