El cliente no ve su terraza cerrada
Cortina de cristal, corredera, plegable: para el cliente son palabras de catálogo. No sabe cuántas hojas llevará su frente, hacia dónde se recogen ni cómo quedará con techo o sin él. Con fotos de otras terrazas y un dibujo a mano, la decisión se aplaza o se toma por precio.
Lo que se pierdeClientes que piden varias opciones y no se deciden por ninguna.



