Pedir sin largo ni respaldo
Cada fabricante contesta con el banco que tiene más a mano y las fichas no se pueden comparar.
Cómo evitarloPedid siempre largo, respaldo y material.
Una plaza no se pide diciendo «doce bancos». Hay que decidir el largo, el respaldo, el material y el color, cuántos son accesibles, cómo se anclan y si van con el escudo. Esta guía repasa cada decisión, cómo se cuentan las piezas, los errores más repetidos y qué entra en el precio.
Para pedir mobiliario urbano para un pliego hay que cerrar, elemento a elemento, siete decisiones: elemento y unidades, largo del banco, respaldo, material con su color o tono, cuántos son accesibles, tipo de anclaje y escudo grabado. Con eso, la ficha, el precio unitario y la hoja de pedido salen de una vez.
Lo habitual es lo contrario: «doce bancos de madera», fichas pedidas a tres fabricantes y tres bancos distintos que no se pueden comparar. Esta guía sirve a quien redacta la memoria y al fabricante que la contesta. Las opciones y las cuentas son las de la demo del configurador 3D de mobiliario urbano, con precios de ejemplo; la normativa la comprueba siempre el técnico que firma.
Cada una condiciona la siguiente. Las opciones son las de la demo; en vuestro catálogo serán las vuestras.
Banco, papelera, aparcabicis o jardinera, y cuántos de cada uno. Cada elemento es una partida propia en la memoria.
En la demo, 1,5, 1,8 o 2,4 m. El largo cambia el precio unitario: un banco de 2,4 m no es «un banco grande», es otra referencia.
Decide comodidad, precio y accesibilidad. Los bancos accesibles llevan respaldo; el resto puede no llevarlo si el pliego así lo quiere.
Madera y acero, hormigón o acero corten. En madera y acero, además, el color del acero (ocho en la demo) y el tono de la madera: natural, teca o envejecida.
Reposabrazos y respaldo, en los bancos que toque, como partida aparte para que la memoria los cuente y el pliego los pida.
Químico, empotrado o apoyado. Lo decide el técnico según el pavimento y si el elemento se moverá. Cada uno tiene su instalación, y se cuenta un kit por elemento.
El extra que se cae del pliego por no tener precio a tiempo. Decidirlo al principio evita la consulta a taller.
El largo es la medida que manda. El respaldo y los reposabrazos no lo cambian, pero sí la referencia, el precio y las piezas que van a fábrica.
La memoria dice unidades; la fábrica necesita piezas. Así lo cuenta la hoja de pedido de la demo.
| Pieza | Cómo se cuenta | Ejemplo: 12 bancos |
|---|---|---|
| Elemento | Una referencia por elemento, material y largo | 12 bancos madera y acero 1,8 m |
| Reposabrazos | Dos por banco que los lleve | 24 |
| Kit de anclaje | Uno por elemento, del tipo elegido | 12 kits de anclaje químico |
| Grabado del escudo | Uno por elemento que lo lleve | 12 |
La regla que evita el error más caro: bancos accesibles y normales son dos partidas distintas. En la misma línea, o sobran reposabrazos o faltan.
Un pliego bien hecho dice qué banco y por qué: vida útil orientativa y mantenimiento permiten defender la madera frente al hormigón, o al revés.
Datos de ejemplo de la demo; en vuestra versión salen de vuestras fichas.
Cada fabricante contesta con el banco que tiene más a mano y las fichas no se pueden comparar.
Cómo evitarloPedid siempre largo, respaldo y material.
La orden estatal de accesibilidad en espacios públicos urbanizados pide al menos uno por agrupación y uno de cada cinco o fracción, con respaldo y reposabrazos. Se descubre tarde.
Cómo evitarloContadlos al principio como partida aparte. Doce bancos: al menos tres accesibles.
Por lo general, el empotrado se prevé antes de pavimentar y el químico va sobre pavimento acabado. Decidirlo tarde es picar lo que ya está hecho.
Cómo evitarloElegid el anclaje con el pavimento delante: un kit por elemento.
El grabado se consulta a taller, la respuesta tarda y el técnico lo quita de la partida.
Cómo evitarloPedid el precio del escudo junto con el del banco.
Cambia el precio, la vida útil, el mantenimiento y si admite color: en la demo, el corten no lleva el acero pintado.
Cómo evitarloCada material es una ficha. Comparadlas una junto a otra antes de decidir.
El precio se compone por capas. Así las ordena la demo, con cifras de ejemplo que no son de ninguna empresa.
Así, el precio unitario de la memoria valorada ya no es «el del catálogo»: es el de ese banco, con ese largo, ese material y esos extras.
En el configurador 3D de mobiliario urbano, el técnico toma esas decisiones en cuatro pasos (elemento, material, detalles y unidades), ve el banco en 3D y descarga la ficha con precio orientativo y hoja de pedido.
Reposabrazos, escudo y anclaje son opciones con su precio a la vista; hasta tres versiones se comparan una junto a otra; y cualquier concejal puede ver el banco a tamaño real en la plaza desde el móvil. Al fabricante le llega la solicitud con la configuración completa.
El detalle está en la página del configurador 3D de mobiliario urbano; el resto de configuradores de exterior, en la de configuradores 3D de exterior, metal y mobiliario urbano.
La demo está abierta, sin registro, con productos y precios de ejemplo: configurador de mobiliario urbano. Más demos en todos los configuradores 3D.
Si fabricáis o distribuís mobiliario urbano, os lo enseñamos en una videollamada de 20 minutos con vuestro catálogo. Los desarrollos parten desde 6.500 € para un configurador visual de una familia de producto; la mayoría de proyectos para fabricantes están entre 14.500 y 35.000 €, según catálogo, reglas e integraciones, más un mantenimiento desde 190 €/mes. Más detalle en precios de configuradores 3D.
Sin compromiso. ¿Preferís hablarlo? Llamadnos al 662 061 421 o escribid a grup3d@grup3d.es.
Lo que el técnico necesita para redactar sin volver a preguntar: elemento y largo, con o sin respaldo, material y color, reposabrazos, tipo de anclaje, unidades, una imagen del elemento configurado, la vida útil orientativa, el mantenimiento y el precio unitario orientativo. Si además va la hoja de pedido con referencias y cantidades, la partida se puede copiar tal cual.
Como partida aparte, con su propia referencia. La orden estatal que regula la accesibilidad en los espacios públicos urbanizados pide al menos un banco accesible por agrupación y, en todo caso, uno de cada cinco o fracción, con respaldo y reposabrazos, entre otros requisitos: doce bancos son al menos tres accesibles. La comprobación de cada proyecto corresponde al técnico que lo firma.
Por unidad. Cada banco con reposabrazos lleva dos, cada elemento lleva su kit de anclaje y cada elemento con escudo lleva un grabado. Doce bancos con reposabrazos son 24 reposabrazos, 12 kits de anclaje y, si van con escudo, 12 grabados. Así lo cuenta la hoja de pedido del configurador 3D de mobiliario urbano.
Depende del pavimento, del momento de la obra y de si el elemento se va a mover; lo decide el técnico con el pavimento delante. Por lo general, el químico se fija sobre un pavimento ya acabado, el empotrado se prevé antes de pavimentar y el apoyado no se ancla. En la demo cada anclaje tiene su propio coste de instalación por unidad, con cifras de ejemplo, así que conviene decidirlo antes de pedir el precio.
Porque el precio unitario depende del material y, en el banco, también del largo y del respaldo. A eso se suman los reposabrazos, el grabado del escudo, el anclaje con su instalación y, en pedidos grandes, un descuento por volumen. En la demo las cifras son de ejemplo; en vuestra versión salen de vuestra tarifa.
No, si el fabricante tiene un configurador. En el de mobiliario urbano, el técnico elige elemento, largo, material, color, reposabrazos, escudo, anclaje y unidades, y descarga un PDF con la imagen, los datos técnicos, la vida útil orientativa, el mantenimiento, el precio orientativo y la hoja de pedido. La demo está abierta, sin registro, con productos y precios de ejemplo.
Ficha, precio y hoja de pedido para licitar.
Ver más →Pérgolas, toldos, barandillas y más, con sus demos.
Ver más →Qué preguntar antes de encargarlo.
Leer la guía →Qué hace subir o bajar el precio.
Leer la guía →